jueves, 14 de febrero de 2013

Efímero Atardecer


He basado incontables decisiones en meras apariencias, optando por lo estético, por la mentira endulzada con el más fino de los placeres inmediatos que al emprender retirada deja un sabor en la boca… muy similar a la desolación.

Maquillaje, prosa ensayada y tiesos encantos. Me he cansado de las apariencias, que si bien, son una nimia advertencia de lo que el ser en cuestión pretende, si mal… una nimia advertencia de lo que el ser en cuestión pretende…

Las lecturas humanas tienden al fracaso, la imperfección nos rige por completo cuando carecemos de rumbo, cuando carecemos de algún destino.

He abusado incontables veces del vicio lujurioso, de la rústica mirada periférica o “de reojo”, de recalcitrantes pensamientos carentes de sobriedad que me conducen al borde de la insanidad casi perpetua.

Como el payaso, cuyo maquillaje llora, finjo una sonrisa al infante que se me aproxima curioso, como las solitarias mujeres, abuso del azúcar para suplicar en silencio. Todo parece predicar un falso contento, un falso esto o aquello…

Predicar con el ejemplo adverso, predicar para exigir lo contrario a lo enseñado y diseñado… Como quien buscare odiar y recibir afecto cual moneda de cambio.

He circundado a las apariencias en las lejanías del ficticio “semi-olvido”, esquina con “si claro”. Hoy han venido ellas a tocar a mi puerta. Traen varios regalos y piden perdón…
Puedo mirar con claridad como sostienen un ramo de flores con la derecha y como ocultan la izquierda tras la espalda…

Puedo observar nuevamente. Un nuevo juicio, presumiblemente…

¿Presumiblemente?

Y yo, triste, les cierro la puerta. Suelto una carcajada y aguzo el oído. Es la música la que importa….

domingo, 10 de febrero de 2013

Alastis: The veil has been ripped


Direct space, towards the ancestral core
Heading to nowhere? No more
Relief is what my heart can compel
Now, listen. Stay still.
The beclouded Elysium no longer talks to me
I allowed the deceive to make a move and speak a single word
Yes… To get aware of my own forgotten truth
I am ready to set on fire my own demise
To dance around dead crops after having raised from the cold ashes
And let my wings taste the windy realm of forsaken shattered disgraces
Today I am full of you; I am in love with you
Commanding energy above…
I shall delight in our private celestial downpour
Kinetic state of awareness, my love
Let us begin with the harvest
Save us from a new wave of crocked oddity
All systems settled down
The flight…. Is forthcoming
Good bye!



And hello, Again

sábado, 9 de febrero de 2013

Ella... Siempre


Ella lo vió. Sonrojó su rostro al descubrirle ahí una vez más. Sentado, dándole la espalda. Esperó durante algunos días para confirmar su sentimiento. Arrojó un “hola” al unísono.
Él la escuchó  sorprendido. Los vellos de su cuello se erizaron por completo. Aquella voz era inconfundible. Éter, morfina para un ficticio desamor tan torcido como enfermo. Su espíritu se iluminó flagrante y nació el silencio.
Hola- Habiendo torcido su cuerpo para verla, él emitió un saludo diáfano e inconcluso.  Miró sus ojos y nuevamente, nutrió a su memoria con la imagen del afilado rostro femenino que tanto anhelaba apreciar.
La chica tomó asiento frente a él y sin basilar, se amoldó hábilmente a la conversación del pequeño grupo que ya se encontraba reunido en el interior del salón.
El irradiaba una seguridad que no empataba con sus sentimientos. Algo distante, frio. Sentía miedo en realidad. ¿Miedo de qué?  Se preguntaba ella mientras lo estudiaba con la mirada, haciéndole un hueco al pensamiento también.  Ay de aquella persona que entregue su ser por completo a un hermético extraño.
El solía jugar con el tiempo, es lo que la chica desconocía. En el pasado, él solía tramar mil situaciones en la mente antes de emprender.
El chico titubeo pero lo consiguió. Pudo dirigirle la palabra certera y amablemente. Su alma se regocijó en puro éxtasis cuando ella le devolvió una sonrisa perlada que fluía con la risa emisaria de un corazón rebosante, palpitante.
Era muy temprano, ambos habían disfrutado por separado de un cuantioso desayuno. Fue lo único que supieron del otro. Las clases habían iniciado.
Había llegado el momento de actuar diferente.
Cuando menos lo esperó, la sesión había concluido. Ella había desaparecido ya como el ayer más feliz.
Hasta siempre
El no volvería a verla, no al menos durante un largo tiempo. Los menesteres de la cotidianidad sabrían devolverle la paz mientras el suave canto de la esperanza endulzare su oído noche tras noche…
Al fin y al cabo, existen millones en el mundo ¿Qué no?
No... Era esto último, un estúpido pensamiento.
Uno que lo anclaría en lo mismo una y otra vez...

Tiempo de navegar, con ella....

jueves, 8 de noviembre de 2012

Kalashnikov

-¿Perdiste el control? ¡Yo te lo regreso! Lo sé. Todo el mundo te dijo antes que jamás debes confiar en mí... ¿Sabes por qué lo han dicho? Me temen. Temen a lo diferente, a lo que no conocen. Yo puedo llevarte más lejos, no es ningún secreto, tal vez... a voces. Entonces te pregunto: ¿Qué haces aquí? Nadie llega al vacío por mera curiosidad... Nadie. Seguro que el misterio comenzó a carcomer tus entrañas ya.

-Que cómico. Nadie nunca me habló acerca de tu existencia, ni me tomé la molestia de indagar acerca de este lugar. Posiblemente estoy muerto o sueño profundamente.

-Hablas a la ligera, jamás has acariciado a la muerte

-Veo todas mis vidas pasadas y futuras a mi alrededor y siento que ya no me pierdo de nada. ¿Qué haces tú aquí? Presumes de tu importancia. Acaso, será... ¿que en realidad tú también te has extraviado como yo?

-¿De verdad no quieres saber quién soy yo?

Existe un momento importante que decidirá el futuro de nuestra existencia. Cuando los secretos por si mismos se han revelado y la muerte de perseguirnos se ha cansado... Llegan los relevos.... pero ¿los relevos de quién? ¿De las unidades tiempo-espacio que se pudren mientras pierden una lucha que desconocen? ¿De los fragmentos conscientes de aquella materia que experimenta modalidades diversas de si misma? ¿Relevos para los sueños rotos o para las pesadillas que en realidad ya causan risa?

-En realidad no me interesa quien eres... Tengo la impresión de que sólo eres un niño con disfraz a la medida.

-Ya perdí el toque. Llévame contigo...

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Más allá de la danza con muertos

Luna llena, hoy no
Deseo suprimir mi deseo
Quiero dejar de querer
¿Odiar al amor en nombre del amor al odio?
Los sin sentidos se desnudan a simple vista
Los sin sentidos quieren quedarse

Fe en lo invisible
El ojo no percibe nunca verdades
Fe en la voz interna
La voz del hombre en mi cabeza
En la voz de la mujer de mi corazón
En los cielos raídos
En los techos caídos
Toda destrucción, todo deterioro...
Implica un nuevo inicio.

Fenix, estás aquí
Te he visto morir y al tercer día resurgir
Fenix...
Que mi humana consciencia nunca te aparte de mí
De pronto te creo
Creo en tu flamígera gracia
Eterno retorno, Ouroboros.
Ouroboros
Soy inmortal

Fenix
Tú me enseñaste a morir con dignidad
A resurgir con grandeza

Fe en lo invisible
Incluso los espectros poseen figura
Incluso las cacofonías pueden ser desmenuzadas
Fe en la voz del hombre en mi cabeza
En la voz de la mujer de mi corazón

Luna llena, hoy si
Deseo suprimir mi deseo
Quiero dejar de querer y aprender a amar los sin sentidos
Material maleable para mi próxima obra
Nuestra próxima obra...

Arterias nocturnas conducen tu canto a mis oídos
Inertes los corazones que desearon mi muerte
Tus palabras me curan
Su frío me arropa
Fenix Aquí etoy

Más allá de la danza con muertos

Luna llena, hoy no
Deseo suprimir mi deseo
Quiero dejar de querer
¿Odio al amor en nombre del amor al odio?
Los sin sentidos toman su lugar
Se desnudan a simple vista esta noche

Fe en lo invisible
Fe en la voz del hombre dentro de mi cabeza
Fe en la voz de la mujer que vive en mi corazón

Fenix, estás aquí
Puedo sentirte, te he visto morir
Y al tercer día renacer
Te han elegido los muertos para coronar a la vida
Ahora creo en tu flamígera gracia
Ouroboros el nombre de tu canto


Cada cielos raído
Cada techo caído
Promesa que habrá de ser cumplida
Rompe en llanto la muerte
Cuando llega su momento de morir


Luna llena, hoy si
Deseo suprimir mi deseo
Quiero dejar de querer
Arterias nocturnas conducen tu canto a mis oídos

...En la nada todo lo tengo
...En la nada todo lo tengo
...En la nada todo lo tengo
...En la nada todo lo tengo

Fe en lo invisible
Incluso los espectros poseen forma
Antes de rasgar el alba con sangre inocente
Sangre inconsciente
Quiero que escuches mi historia
Quiero que escuches su canto
Y vivas por siempre

He de regresar
He de vencer
He de prevalecer
He de conquistar

Tal cual tú me mostraste
Momentos antes de abordar tu siguiente sueño
Esos sin sentidos que vivían latentes
Potentes...
Habrán partido lejos
Cuando el zenit rose tus alas

Luna llena
Te hablo del fuego
Para aprender de tu frío cobijo
Así como te presumo
En las antesalas del día

¿A quién más aúllo si no es a ti?
¿Con quien más me confieso si no es con tu blanco seno?
Madre... te hablo de mi padre
Padre... te hablo de mi madre

La dualidad menguara cuando ustedes se abracen...

Mientras tanto volaré eternamente
Moriré eternamente
Viviré eternamente...

Como el incansable Fenix
Que busca salida
Como el incansable Fenix
Sueño tras sueño...

Junto a ti.
Nada fue lo que parecía ser
Nada conserva su naturaleza
Nada es como inicio

...En la nada lo tengo todo

Olas tranquilas mecen al tiempo
Paz interna me transforma en viento...


miércoles, 25 de enero de 2012

Asazaha

Eterno morador de los desiertos, ese soy yo. He caminado a través de las dunas durante soles y soles. Extraño a mi familia, extraño la verdadera compañía. Me siento un ingrato, pues en realidad mi caravana está compuesta por un centenar de gitanos que a la par avanzan conmigo, ríen conmigo, comen, duermen, viven y mueren conmigo. Día tras día. Azrahi siempre ha estado conmigo. Cuando éramos niños nos revolcábamos en la arena volviéndonos grisáceos, coqueteábamos con las niñas de la caravana y amarrábamos las patas de los camellos al anochecer. Azrahi siempre ha estado conmigo, es como mi hermano al igual que Isamú, descendiente de los Bezahara, una extraña comunidad que se aunó a la nuestra hace algunas generaciones. Siempre habla acerca de su propia persona pero ha logrado comportarse como un buen amigo. A pesar de todo, me siento un ingrato con la vida, con Dios. No puedo evitar sentirme solo en el desierto a pesar de que ellos me rodean. A pesar de ver a mi familia justo ahora a dos pasos de mi. Esto ocurre sol tras sol. A donde quiera que nos dirijamos juntos me han acompañado a estar solo. Soy un nómada que en secreto desea volar, volar lejos y encontrar nuevas tierras. Le debo lealtad a la caravana, pues me mantuvo y ayudó a ser productivo, a su indescifrable manera. Pero siempre que pregunto “¿A dónde vamos?” Nunca escucho algo sensato. Nunca. Le debo lealtad a la caravana pero comienzo a sentir que damos vueltas en círculos, que no deseo estar más en este sitio. Probablemente necesite sentir el vacio en nuevas tierras para añorar sentirlo en el desierto... Necesito equilibrio. Conozco perfectamente los extremos. El calor que funde corazones que se revuelven en la arena, el frio que penetra hasta el alma y congela mis sueños. Aprendí a amarles, aprendí por la fuerza. Necesito equilibrio, necesito escaparme de la caravana a la cual siempre regreso después de haberme creído listo suficiente como para poder burlar a los dioses, suficiente como para poder escapar de ellos y sus caprichos mas humanos que divinos. Siempre vuelvo a la caravana, siempre… Siempre. Mi frustración se extiende hasta lo recóndito de mi inexperta alma que clama por verdad. Algunos dicen que hemos venido a sufrir, otros dicen que estamos aquí para disfrutar la existencia, otros, a entenderla. Entre todo lo que en mi corta vida he escuchado de los viejos, ladrones, brujas y demás, se oculta mi ser. Enterrado hace tiempo ya por creencias milenarias. Esta es la historia de un gitano que rezó a los dioses puros, a los ocultos, a los prohibidos, a los inventados, a los desterrados, a los enterrados, a los no nacidos. Esta es la historia de un gitano que le rezó incluso a su propia sombra, corazón, alma, mente… Le rezó a su propia persona y aun así, nada obtuvo, nada quiere y todo lo tiene. Nada tiene y todo lo quiere. Es la historia de un millón de huellas que han sido borradas por capricho del viento. La historia de alguien que jamás, aparentemente, existió. Y aun así, sigue de pie, olvidando las plegarias, recordando los caminos que yacen bajo el océano de arena.

miércoles, 11 de enero de 2012

Zholve Te’ra

Desperté en un magro cuerpo que había sido corrompido anteriormente por espíritus malignos que hervían en el más sulfúrico odio. Moví lentamente cada dedo magullado de mis manos y pies, respiraba con cautela pues sentía punzadas oprimir mi pecho cada momento que inhalaba. Mi visión era imperfecta, podía distinguir sombras que se difuminaban en el espacio colorido que me rodeaba. De inmediato supe que cuestionar e investigar el pasado, todo por lo que el títere de carne en el que me encontraba había pasado, era inútil. Desperté cual si me acabaran de inventar, sin un ayer que recordar o un mañana que imaginar, era la vívida representación de una hoja en blanco en manos de un hábil dibujante o escritor, me sentía incapaz de quedarme inerte, viendo al tiempo pasar. Desperté en un cuerpo maltrecho cuyo rostro marcado por surcos amargos ya no sabía cómo pedir un poco de misericordia, de buen trato o al menos, de merecido reposo. ¿Qué habían hecho con él los repulsivos espíritus? Me levante poco a poco, las fuerzas que tenía eran escasas, tan pocas que tuve la ligera impresión de haber sido levantado por el más calmo de los vientos. De ser solo mente atrapada en un denso sueño con forma de sombría marioneta. Logré dar un par de pasos antes de flaquear y desvanecerme cual si me derritiera. Caí de rodillas y el resto de mi cuerpo se precipitó hacia adelante, se detuvo cuando amortigüe el impacto usando mis manos como soporte. Mis brazos por poco aguantaron el impacto. Las palmas de mis manos parecían conocer muy bien al suelo astillado y la sensación que este produce cuando se ejerce suficiente presión y fricción sobre él. Me levanté de nuevo, poco a poco. Me encontraba en el interior de una habitación con olor a humedad. De las ranuras que se habían formado en el entablado suelo brotaban retoños silvestres que no tardarían en envolver el sitio en su verde abrazo. Caminé con mayor equilibrio y logré distinguir con mayor precisión formas y colores, mi vista mejoraba notablemente conforme procedía en mi lento andar. Distinguí también el aroma fragante de los libros viejos y apolillados, estaban por doquier. Abiertos sobre el suelo, sobre los muebles roídos, tan enmohecidos que gritaban advertencias repelentes pues prometían desintegrarse al menor contacto. Había libros inclinados y recargados en los vidrios de las ventanas que simulaban sostener el cristal. Vaya, había libros hasta en el interior de los abollados calderos que apestaban a óxido. La habitación semi silvestre y maderosa era inmensa, no ofrecía ni facilitaba la salida. Palpaba todo lo que a mi alcance se encontraba, sentía el vigor regresar a mi cuando lo hacía. Cada objeto por más pequeño que fuese, al ser observado y tocado, revelaba un secreto y liberaba a un espíritu que desaparecía repleto de gratitud. De pronto, el objeto de mi atención ya no se veía tan vivo, se sentía estático, ya no gritaba ni convertía al silencio en una secuencia inentendible compuesta por desgarradoras alucinaciones. Todo se tornaba pacífico. Cuando me detuve ante el espejo de líquido cristal reflejante y observé mi mirada, comprendí los propósitos nefastos a los que serví cuando era inconsciente de mí ser, comprendí a través de la mirada que mi “nuevo” rostro me regalaba. Eran dos agujeros negros que se remolineaban en mi interior, agujeros negros que habían tragado almas, escupido crueldad. Agujeros negros que habían visto actos blasfemos, profanado la verdad y escondían a Dios. Desde aquel momento no he visto mi reflejo. Prometí que mi intelecto haría más avances que mi vanidad, prometí que solo volvería a ver mi mirada reflejada en la sonrisa del justo y el inocente. Aquel cuarto semi silvestre y maderoso fue lo primero que vi cuando regrese a la vida, probablemente a él vuelva cuando sea el momento de retirarme. Mientras tanto… seguiré revelando los secretos y misterios a quien siga pidiéndolos. Sigo caminando sin detenerme.

viernes, 6 de enero de 2012

La raíz de Mefisto

Pasaba horas perdiendo el tiempo en empresas fútiles, tranquilizándose con frases de Lennon e imaginando un futuro prometedor. Ahí, ante el mundo, el joven demonio se contemplaba en el espejo después de días de inactividad, de estática espiritual y bostezos prolongados hasta el amanecer. La juventud se derrocha a raíz de la ignorancia e ingratitud que por la vida misma se experimenta, se desploma como el cielo gris que llora por aquellos que dieron su vida para sembrar nuevas esperanzas, se derrite como el candente metal que alguna vez se caracterizó por su rígida existencia imperturbable hasta entonces, se desquebraja como los sueños de las madres al ver a sus hijos caer en la perdición absoluta. La juventud se derrocha por la gran mayoría, olvide remarcar este insignificante detalle, solo los nobles de corazón comprenden que no se puede perder un segundo en banalidades. Esto, lo sabía perfectamente nuestro demonio, quien comprendía la necesidad de alejarse de la pestilencia generada por las enajenadas mentes que gozaban al desgastarse en su propia miseria. Tentándose por convivir con las grandes figuras que deslumbran al mundo con su férreo porte, el demonio salió de su prolongado letargo para reunirse con la sabiduría imprescindible que se desborda del antropomórfico cáliz eterno. Fue entonces cuando inicio todo, fue entonces que la gran ciudad desconocía su destino, los héroes incansables ya esperaban a su manera, la noche misma reveló el secreto del maligno mediante sus palpitantes estrellas. Sería el demonio quien ahora comprendería el significado de la afilada sorpresa.

El sueño de Asmodeus

¿Cuantos mundos vi caer y sucumbir ante mí? ¿Cuantos sueños robé, sonrisas borré y promesas incumplí? La historia de mi vida vuelta una melancólica melodía de piano. Un dos tres… Un dos tres… Un dos tres. Siempre al ritmo de la más bella extinción. Ahora, sentado en mi trono comprendo que la dominación carece de sentido ya. Conquisté el mundo a cambio de mi alma, conquisté el universo a cambio de mi paz. Soy el emperador sin súbditos, el emperador de la oquedad. Soy el amo de nada. Perdí todo para obtener vaciedad rítmica, destruí todo para sentarme sobre las cenizas y observar en silencio mientras expiro con la carroña. Soy el emperador roto, el príncipe ha muerto, no hay nada que heredar. Cuantos corazones desfragmenté al dar la espalda y cuantas notas amargas y tristes inspiré con mis cruentas guerras. Devorador de espíritus, de sueños e inocencias, tirano manipulador que entregó en el calor de las llamas su último suspiro para dejar de ser humano y comenzar a ser demonio. Yo lo pedí, sí, yo lo pedí. Que estúpido fui al no saber pedir. Pude pedir un mundo aún más hermoso. Hecho para compartir. Incluso, pude pedir aprender a compartir, pude pedir ser mejor de lo que ya era, pero pedí mal, no supe… No supe. En mi memoria pesan las incontables memorias de días mejores que arranque despiadadamente de los libros que albergaban ideas de belleza y ficción. Mi carne helada dejó de sentir. Cuando fui humano alguien me dijo una vez: “Siempre se puede volver a empezar” Y me pregunto si en realidad eso es posible… Desearía comenzar nuevamente, lavar la sangre de mis manos y ser el más digno y humilde de los humanos. Entrego mi legión de espectros a cambio de un techo y un amigo, entrego mi cetro de huesos a cambio del aroma a hogar, entrego mi vacuo imperio a cambio de un beso, entrego mi idea de la nada por un leve rose del todo. Cuando fui humano alguien me dijo una vez: “Siempre se puede volver a empezar” Y me pregunto si en realidad es posible… Y me pregunto si en realidad puedo volverlo posible. Me pregunto si Dios me ha cedido ahora su fuerza creadora.

domingo, 2 de octubre de 2011

Alfa Centauri

En algún momento recibí a un viejo emisario que representaba a una extraña raza luminosa que presumia alimentarse del Sol… Eso es todo lo que logro recordar.
Mis visiones apocalípticas cesaron desde entonces. El barbado me silenció. Me compartió una nueva visión de todo aquello que yo consideraba “mi realidad”.
-La responsabilidad es inherente. Siempre ha sido tuya y de nadie más. Lo que llamas mundo pertenece únicamente a los visionarios. Tú eres uno de ellos. ¿Hacia dónde deseas guiar a la gente que busca la fuente? Si has de guiar…– El anciano pausó su conversación y dirigió su mirada hacia un punto específico en el oscuro firmamento.
Fue entonces cuando cuestione mis visiones grisáceas, me di cuenta que era yo quien ya había dejado de creer. No soóo en mi entorno, en lo que escuchaba, en lo que veía y sentía. Había dejado de creer en mí. Entendí que eso me llevo a construir el mundo que inconscientemente creía merecer. Mi propio castigo, mi infierno personal al cual, no solo iría yo, si no, todos los que me rodeaban.
-La culpabilidad es algo que puede asfixiar a todo aquel que tenga pulmones débiles, debes de aprender a entonar nuestra melodía, practicarla cuando menos una vez al día. Eso te dará la fortaleza necesaria para respirar como es debido.- Sin mirarme, añadió: -Aprende la danza y aprende la lengua de aquellos que ya han sido olvidados.-
Sentí un latido… Y otro y otro y otro y otro. Volví a sentir.
Descifré los misterios del infierno tiempo después de aquella charla, la más extraña que haya tenido. Desaparecieron las ciudades derruidas, los cadáveres por montones y pestilentes, la oscuridad que creía interminable. Comprendí que yo puedo proveer un sueño mejor y que hay material suficiente para lograrlo. Uno bueno. Uno en donde quepamos todos. Así que ese fue el impulso que me ayudó a iniciar mi proyecto que sobrepasó lo utópico. Un proyecto que nació en mi mente y corazón y que por ese simple hecho, pudo lograrse. El mundo está repleto de posibilidades, solo hay que saber reconocer las adecuadas.
Ahora, me encuentro en ese sitio que jamás creí real, en ese sitio que yo ayudé a construir y puedo llamar orgullosamente: Casa.
Este es solo el inicio de la historia.
El sol está por aparecer. Es hora de cargarse.

jueves, 28 de abril de 2011

Æon

Modalidad Tridimensional Activada.
Todos los sistemas se encuentran en óptimas condiciones. Listos para reproducir una experiencia "física-humana" satisfactoria.
Los antiguos arcanos habían pactado recrear experiencias que parecían esfumarse en un angustioso descuido. Era el momento de retornar al jardín eléctrico y recordar.
-Zhot, ¿aún recuerdas el significado del odio? - Ygdra sonreía confiada mientras de soslayo miraba a su compañero sumergirse en el interior de su cámara criogénica.
-Es imposible inmortalizar lo inexistente, mas allá de eso, nada sé, nada logro percibir.
-De la nada llegamos, a la nada nos dirigimos…
-No hay nada que perder- dijo Zhot completando la idea de su compañera que asentía amistosamente.
Sistemas en marcha: Operación “Campo Electro-Magnético” en curso.
Despidiéndose con una mirada arrebatadora, los arcanos sentían reaparecer la emoción de cursar una nueva odisea repleta de paciones y obstáculos que los llevaría a la desgracia y a la gloria eterna. Las cámaras selladas quedaron en su totalidad, ambas entidades se expusieron nuevamente a las inclemencias de la razón y los sentimientos, sabían que regresarían victoriosos de su jornada, sabían que tarde o temprano... Despertarían.
Pronto la luz y la sombra brotaron ante sus ojos y una extraña voz que más familiar no pudo resultar les ofreció una tibia bienvenida a su nueva experiencia.
-Ya vuelve a ser hora de que se dividan, de que sus múltiples reflejos moren en la zona que han seleccionado. Es tiempo de que se desconozcan y se redescubran. Bienvenidos sean a la Noche eterna, momento en el cual no podrán distinguir sus propios rostros, no podrán distinguir a un igual y creerán que han sido abandonados.
Bienaventurados los osados que se atreven a soñar nuevamente. Bienaventurados aquellos que desean demostrar que pese a las circunstancias, pueden seguir comulgando con Dios y seguir adelante en un mundo que aparenta tener explicación.
He aquí, su nuevo hogar. Sepan cuidarlo bien como este habrá de cuidar de ustedes.
Los arcanos habían olvidado por completo para recordar. Es un precio justo, debo señalar.

miércoles, 20 de abril de 2011

Dominante

Ahora subo al tejado cada noche sin falta. Volví a fumar y a tomar como siempre acostumbré. Subo al tejado pero esta vez, no tengo deseos de espiar a los transeúntes nocturnos que suelen balbucear tranquilamente... Creyendo que nadie les escucha. Creo que la gente que recorre las calles de noche es la que menos temores lleva consigo, es la gente más tranquila e ilustre en realidad. No sé dar una respuesta coherente, simplemente lo creo. Esta vez, sólo quiero observar las borrosas estrellas y fumar mientras atiendo a las voces de mi interior que han adquirido un poder inmensurable.
Dicen que incluso la misma muerte puede resultar graciosa si logras encontrar el ángulo correcto, dicen que lo invisible se manifiesta únicamente en la sombra inmortal y que nada es tan terrible como llega a ser supuesto.
Nunca describen algo verde o con aroma fragante, eso es extraño pero sigo el juego, al fin y al cabo, mi mente serena se encuentra. No cualquiera tiene esta compañía, no, mejor dicho, no cualquiera puede soportar esta compañía. Alguien tiene que realizar el trabajo.
Escribo toda la información con su permiso mientras escucho melodías que solo yo conozco. Escribo todo lo que dicen pues creen que yo no represento peligro alguno, es más, creen que soy su aliado.
Dejo que se desahoguen conmigo cada noche mientras espero el amanecer, mi autorización para descansar y viajar tan lejos como me lo permito. Últimamente he rechazado la invitación de las voces. Probablemente esta vez me digne a visitar su muy antiguo hogar, el cual según estas, está más cerca de lo que puedo imaginar.
La luna siempre me muestra la misma cara, me pregunto si algún día podré ver su espalda.
Me respondo para poder preguntar: ¿Cuándo?
Ellas siguen hablando, no saben escuchar.

miércoles, 13 de abril de 2011

Ultra Trance

Navegamos hasta lo más recóndito del caótico cosmos que velozmente se congela. Pocas estrellas conocidas como “enanas blancas” quedan vivas. Hemos recorrido lo que en épocas primitivas se presumía infinito pues buscamos el agujero que nos transportará a la región naciente del multiverso; la dimensión en la cual el Cosmos apenas toma forma.
Sabemos que todo está escrito, conocemos el ciclo de vida-muerte que reina la existencia total. También hemos desarrollado tangentes viables para preservar nuestra  supra-especie. Repoblar indiscriminadamente y manipular nuevos universos siempre será una solución factible para nosotros, los nómadas.
Viajando con nuestra tecnología, pronto encontraremos una nueva base. El proyecto “Arca De Noé” nos permitirá repoblar cualquier superficie adecuada utilizando las especies asimiladas de cada rincón descubierto dentro de los últimos universos en los que hemos zarpado.
Estamos considerando no volver a jugar con la genética. El último error que cometimos se autodenominó “Humano”; una clase de animal pseudo-sapiensal cuya tendencia autodestructiva colapsó su hábitat sin misericordia alguna, llevándose a millones de inocentes en el proceso.
Fin del registro.
Alfa Terra Cotha, Njoveo Extermina Zhseils

lunes, 11 de abril de 2011

Un mejor mañana

Marcho ahora y sigo la nueva línea. Me he enlistado a un grupo formado por callejeros sobrevivientes que se refugian en el interior de un edificio compuesto por múltiples departamentos. El edificio carece de servicio alguno y aun no me revelan la localización exacta de la fuente que logra brindarnos lo necesario para seguir resistiendo en este hostil territorio.
Cuando desperté, creí que tendría un día tan común y corriente como los otros. Experimente una sensación de soledad indescriptible tan pronto me puse de pie para ver mi habitación y el resto de mi hogar que se encontraban inusualmente deteriorados. Con un aspecto de abandono total, los escombros que en algún momento me dieron cobijo y tranquilidad gritaban desgarradoras advertencias. El exterior no daba señales confortables, al contrario, se mostraba más agresivo. Calles fantasmales y repletas de infinidad de coches amontonados y desordenados, sucias ratas por doquier royendo cadáveres de todo tipo en estado de putrefacción bastante avanzada cuya pestilencia era omnipresente, edificios descoloridos y garabateados con mensajes apocalípticos viéndose cuál siniestros mausoleos de concreto. Lo más espeluznante fue observar un cielo tan enfermo y gris como la tierra agonizante. Imagine que incluso aquellos escombros mortecinos que recién había dejado ofrecían mayor seguridad.
Este es un mundo totalmente diferente y colapsado, cuando lo entendí solo una idea cruzo por mi mente: “Misión cumplida, humanos, logramos convertir nuestro hogar en un verdadero infierno sombrío.”
También recuerdo cuando comenzó el terror. Fue la primera vez que escuche los aterradores lamentos prolongados y espeluznantes de aquellos que alguna vez se autoproclamaron civilizados y se habían transformado en marionetas insaciables de amarillenta carne rancia.
Creo que ya he estado toda una eternidad aquí, no sé qué diablos hice para merecer esto. Me conforta creer que esto es un mero sueño, aunque parezca tan real que incluso llego a soñar dentro del mismo. Cuando logro ignorar esos ojos tan llenos de muerte y los aullidos acres que provienen del exterior del edificio sueño que estoy a salvo en un mundo donde las promesas parecen tener alguna clase de valor, excepto si estas provienen de la mente retorcida de algún político que intenta unificar a todo el mundo bajo un solo gobierno.
Mientras tanto, sigo pensando y recordando. Hoy será una noche larga, es mi turno de hacer guardia y creo ver algún despojo aullante aproximarse.

domingo, 3 de abril de 2011

Postapocalíptica

¿Hacia donde tengo que ir ahora? Los ancestros narran historias contadas por los ancestros de sus ancestros. Historias indudablemente sorprendentes. Hablaban sobre hombres y mujeres que a diferencia de nosotros, eran libres. Yo también me reí cuando lo escuche por primera vez, pero el viejo 43 me miro con severidad y levanto su dedo índice con fuerza, apuntando hacia el cielo para después dirigir su trémula punta huesuda directo a mi rostro mientras bramaba incansablemente repitiendo que era la verdad y nadamas que la verdad.
Quisiera un mundo en el cual no necesitara una máscara para respirar, un mundo en el cual creciera el alimento del suelo, un mundo en él se pueda obtener con facilidad alguna clase de líquido por no evocar una blasfemia y decir “agua”.
718 siempre me dice que sueño demasiado, dice que son solo historias inventadas por ancianos sin que hacer. 718 siempre tiene la razón, sabe demasiado. No hay cargo alguno al soñar.
Y aquí viene la unidad KZ-Y3052 con nuestra ración de alimento y luz.
Lo que si no le creo a los decrépitos ancianos es que, según los mitos del pasado, nuestro cielo en algún momento fue brillante y azul. Esa patraña es tan creíble como la idea de que alguna vez hubo un dios.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Intermedio: Preludio del nuevo Sol

Todo este tiempo has creído que te encuentras en la más profunda soledad
Sabes que te equivocas, lo sé también…
¿Cuanto tiempo habrás dejado ir antes de sonreír y retomar el vuelo que pendiente has dejado?
Solía cantar para ti todas las noches pensando en que jamás olvidarías mi voz después de nuestra partida.
La oscuridad siempre es más densa minutos antes del amanecer, que las falsas impresiones jamás llenen con dudas tu alma.
Más allá de los sentidos estaremos cuidando tu andar trémulo y sonámbulo...
Más allá de los sentidos llegaremos a ti a través de los cálidos rayos del nuevo sol.
Que la escarcha invernal envuelva mas no congele tu corazón
El día está por llegar.
Aquí

martes, 1 de febrero de 2011

El Arribo (Desde la mirada profunda)

El eclipse abrió la puerta una vez más. Conectando nuestra realidad con la suya, abordamos la nave que llaman tierra, cuyas condiciones a pesar del maltrato dado siguen siendo superiores a la tierra que nosotros heredamos. Para encontrar un sitio mejor en el cosmos y perpetuar la especie, ahora estamos aquí, nuestro hogar algunos siglos en el pasado, alimentándonos de aquello que solíamos ser generaciones atrás.
Los humanos se conceptualizan en un campo diverso al nuestro, vaya burla. Tan solo somos la descendencia de aquellos que sobrevivieron a la cacería hace cuatrocientos años. Ahora los papeles se revierten, mis ancestros huían de criaturas como yo, mis ancestros jamás imaginaron que su propio reflejo les asustaría… Se creían tan puros, tan incapaces de mirarse de tal modo que irremediablemente decidieron creerse diferentes a nosotros…
Hemos aparecido en diversas épocas de la humanidad. En algunas hemos sido considerado encarnaciones de Lucifer, en otras tan solo personas excéntricas con talentos sobrenaturales y una escasa capacidad de socializar, en otras… incluso héroes. Pero en cada eslabón de la historia en la cual hemos decidido aparecer debido a que encontramos la puerta que conecta nuestro mundo perdido siglos en el futuro con este que aun después de todo aparenta conservarse mejor que el nuestro, seguimos siendo desconocidos para nuestros antecesores que conservan ideas erróneas sobre nosotros, sobre lo que serán ellos muy pronto.
Decidí venir aquí para respirar y dejar de lado un universo hostil que jamás descansa, estoy aquí para ser la forma viviente más agresiva de este ecosistema dañado solo para deslindarme de preocupaciones mientras tengo el placer de erradicar al virulento parasito que decidió adueñarse de la tierra. No, mi intención no es impartir justicia a la escoria del universo, es alimentarme de ella mientras encuentro un nuevo hogar.
No estoy muerto, no carezco de sentimientos ni de sueños. Tan solo la necesidad de sobrevivir cambio mi estructura genética para soportar un infierno terrenal. Mis condiciones aquí son supra humanas y poseo una gran ventaja desafortunadamente… Para mi alimento.
Según mis cuentas, este es el tercer día desde nuestro arribo a esta plataforma. Puedo percibir la fragancia del pánico a donde quiera que vaya. En el interior de un edificio en ruinas, la boca de un callejón sin salida en el triste cobijo de un sótano empolvado siempre habrá un insecto titubeando mientras ruega por su vida. Los humanos no son muy inteligentes ni cuidadosos con sus emociones que delatan su efímera presencia insignificante. En el instante que pienso que provengo de semejantes criaturas siento la invasión de una irritante sensación nauseabunda.
Esta noche sin luna me sonríe… La libertad, la vida que puede ser arrebatada en cualquier momento me llama y no resisto un segundo.
Ahora más vivo que nunca, me he regalado un jardín edénico en el cual podre deleitarme en el placer absoluto, sumergirme en cristalinos lagos que se teñirán de rojo muy pronto…

martes, 25 de enero de 2011

El arribo ( La versión de Augusto) PT 1

Las cosas aquí han cambiado bastante desde que el amanecer nos abandono y las criaturas nocturnas llegaron. Este es el tercer día que llevo sin dormir, es el tercer día de oscuridad total y todo el mundo se ha vuelto loco con debida razón.
Me encuentro solo desde ayer. Buscando escondites y víveres en mercados abandonados puedo observar a aquellos que se llevaron a Vysil… Parecerla estúpido pero siento que aun sigue viva.
Es extraño, tengo la vaga impresión de que durante algunos años algo o alguien estuvo intentando advertirnos acerca de todo esto a través de diferentes medios mientras nosotros lo tomábamos a la ligera o incluso poca atención prestábamos considerando todo lo desconocido irreal. Ahora veo que el mundo va a la par con la imaginación prácticamente, aquí todo puede suceder… ¿Pero por qué así? Tal vez porque jamás creímos en un sueño mejor. ¿Acaso esto es lo mejor que pudimos construir?
El sótano polvoriento y reducido se acostumbra a mi más fácil de lo que yo me acostumbro a él. Mis pulmones aun se sacuden por la magra bocanada de aire putrefacto que obligadamente reciben segundo tras segundo. La luz es escasa, realmente escasa… Es por eso que las criaturas decidieron venir, no cabe duda. No ha transcurrido mucho tiempo desde entonces y no he tenido el des fortunio de mirar cara a cara a una de esas aberraciones pero cada vez las entiendo un poco más. Al principio, cualquiera podría cometer el error de confundirles con humanos ordinarios como nosotros pero su mirada penetrante y su piel pálida lo revela todo aun desde la lejanía.
Llegaron sin avisar, llegaron junto con la inmensa conmoción que sacudió al mundo cuando misteriosamente el Sol no realizo la aparición que nadie venero, que nadie tomo en cuenta y que incluso algunos habían llegado a despreciar.
Cuando el mundo se preguntaba qué había sucedido y las noticias solo abarcaban ese tema, comenzaron los gritos.
Me encontraba en las calles en compañía de Vysil, averiguando y metiendo la nariz en donde no nos interesaba. Nos reíamos de los tipos andrajosos que pregonaban y exhibían carteles con mensajes apocalípticos cuando súbitamente la casería comenzó así sin más.
A punto de ser aplastados por una estampida conformada por humanos que apenas lograba seguir un instinto primario de supervivencia, tome la mano de Vysil y salimos disparados hacia un callejón que albergaba la más densa oscuridad. Dos segundos después escuchamos y sentimos a la tierra retumbar mientras la ola de carne huía velozmente.
Tan pronto la muchedumbre espantada se alejo llevándose el sonoro pánico consigo, la nube de polvo que había sido formada se disipo mostrando los cuerpos aplastados de aquellos que eligieron el peor momento para tropezarse y besar el suelo.
Vysil reconoció a un amigo, Efraín. Gemía y apenas podía mover algunos dedos de su mano derecha que yacía sobre sus costillas fracturadas. Justo cuando salió en pos de su amigo la sujete con fuerza del brazo, algo no andaba bien desde luego.
Golpeaba mi pecho con sus puños y lloraba para que la dejara ir, intente calmarla mientras la abrazaba o más bien, la aprisionaba entre mis brazos para conservarla junto a mí, en la quietud de la oscuridad del callejón.
El clima se volvió gélido, exhalábamos inmensas cantidades de vaho y nuestras extremidades comenzaban a temblar. Escuchamos pasos, innumerables pasos aproximarse desde la misma dirección de la estampida. Eran pasos que no llevaban prisa, pasos que iban coordinados uno con el otro aunque no a la perfección. Irradiaban tranquilidad y demasiada fuerza.
Se detuvieron justo enfrente de nosotros. Contuvimos la respiración y en mis adentros rogaba y pensaba en no ser detectados por las siluetas que apenas lograba distinguir entre la espesa niebla que había arribado y plagado la totalidad del panorama tan peculiar.
Algunos de ellos se agacharon y recogieron los cadáveres que habían quedado tras la estampida humana. Siguieron su camino con la misma calma. Tan pronto se alejaban, la niebla se volvía menos densa y el calor regresaba aunque seguía sintiendo el alma pendiendo sobre un hilo…
Fue la última vez que vi a alguien conocido a excepción de Vysil, que seguía conmigo y se derretía en interminables lágrimas de desesperación y terror.
¿Que era lo que el mundo experimentaba ahora? No soy el indicado para responder pero si tengo la certeza de algo… La cuenta ahora es regresiva.
Escucho pasos, polvo cae en mi cabeza y quiero estornudar. Siento frio y una extraña niebla obstaculiza mi corta visión, ya no estoy solo aquí, tendré que guardar silencio…
Incluso dentro de mis pensamientos.

lunes, 24 de enero de 2011

Ignición

El está despertando lentamente. El tiempo que ha transcurrido mientras soñaba significa apenas nada, no hay nada que temer, no hay nada que lamentar. ¿Sabes?
¿Has sentido como late su corazón con fuerza? ¿Te has dado cuenta que poco tiempo nos queda para ponernos de acuerdo?
El está despertando mientras se descubre en las profundidades, mientras esculpe en el silencio un nuevo sueño en el cual no nos encontramos.
¡Estamos destinados al fuego!
¡ ¡ ¡ estamos destinados al fuego!!!
Somos solo combustible y el despierta
Como intrusos llegamos y como tales habremos de retirarnos si queremos invadir y conquistar otra mente dócil.
El viene y la paranoia que nos acoge ahora se revela en contra nuestra.
El viene y la peste regresa al contenedor de pandora…
¿Has visto sus pensamientos mientras duerme en una noche tormentosa? ¿Has entendido lo que el ya ha esta comprendiendo?
No queda mucho espacio para pensamientos inútiles como nosotros aquí, ¿que será de nosotros si no podemos controlarle?……..
Disfruta los últimos momentos de pánico, amigo, disfruta mientras aun podemos hacerle sufrir.
Todo eso habremos de saborearlo mientras el viene… Mientras el viene con el fuego redentor.
El fuego es amigo, eso dijo el.